Segovia

Datos

SegoviaDistancia a la capital: 0 kilómetros.
Superficie (en Km2): 163,30.
Altitud: 1.001
Población: 55.640 habitantes.
Pedanías: Fuentemilanos, Hontoria, Madrona, Perogordo, Revenga, Las Serillas, Torredondo, Zamarramala.
Comarca: Tierras de Segovia

 

DESCRIPCIÓN

El origen de la ciudad de Segovia así como su nombre, se pierde en la noche de los tiempos, pues ha permanecido invariable desde sus más remotos orígenes prerromanos. En el siglo I de nuestra era, el castro prerromano que seguramente se ubicaba alzado entre los ríos Eresma y Clamores fue conquistado por los ejércitos de Roma, los cuales instalarían en él un campamento que no tardando mucho se convertiría en una importante ciudad; pues ya en el año 98, el emperador Domiciano mandó construir su emblemático Acueducto, una de las obras de ingeniería romana más importante de España.

A partir de este momento Segovia no dejara de ocupar un destacado lugar en la historia de este país. Después de la caída del imperio romano, se convierte en uno de los asentamientos más esenciales del naciente reino hispano-visigodo, como lo corroboran el buen número de necrópolis aparecidas en su entorno. Con la ocupación musulmana (s.VIII), se cree que la ciudad fue abandonada, no volviendo a ser repoblada hasta finales del siglo XI por gentes venidas del norte de la península y de allende los Pirineos, dirigidos por el yerno del rey Alfonso VI, Raimundo de Borgoña, y por el primer obispo de su reconstituida diócesis, el también francés Pedro de Agen. Será a partir de este siglo cuando la ciudad se convierta en uno de los más ricos conjuntos románicos de Europa, y por lo tanto en un hito de España Medieval.

Durante este largo periodo histórico, Segovia gozó de un gran esplendor: conformó su recinto amurallado, a la vez que extendía su territorio hasta ambos lados de las sierras del Sistema Central. Dada su posición estratégico-económica, en Segovia se instalaría una importante aljama judía, que con el tiempo convertiría a la ciudad en uno de los emporios pañeros más importante de Europa. Ya en el siglo XV Segovia se convierte en corte de los Trastámara, siendo en ella coronada reina Isabel la Católica. Familias nobles y poderosos fabricantes de paños engrandecen la ciudad durante los siglos XVI y XVII, edificando palacios urbanos en el estilo imperante, el renacentista, en cuyas fachadas cuelgan sus blasones. Con la Guerra de las Comunidades y al haber sido Segovia una de las ciudades que encabezó la revuelta, Carlos V intenta relegarla a un segundo término, cosa que no consigue, pues la ciudad sigue teniendo un poderío económico centrado en sus manufacturas textiles.

Ya en el siglo XVII, con el hundimiento de la industria pañera se inicia una decadencia de la ciudad, a la cual querrán poner coto los monarcas Borbones construyendo los reales sitios de La Granja y Riofrío, que vinieron a ampliar más si cabía su impresionante patrimonio histórico monumental, el cual la ha convertido en una de las ciudades mas bellas del mundo, por lo que la Unesco la declaró 1985 Ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Intentar en tan poco espacio describir todo lo que Segovia encierra, casi sería una atrevida ingenuidad. Dos estilos artísticos predominan dentro de la trama artística de la ciudad, el románico y el renacentista. Solo del primero, dentro y fuera de su casco histórico, existen una veintena de edificios que lo representan, muchos de ellos construidos entre los siglos XII y XIII. Para visitarlos existen varios itinerarios diseñados al efecto (Segovia Patrimonio de la Humanidad, Segovia Extramuros, El Barrio de los Caballeros, Ruta Panorámica de la ciudad, etc), así como tres oficinas de Información Turística situadas estratégicamente dentro de su casco urbano.

Uno de los mejores puntos de partida para visitar tranquilamente la bella ciudad de Segovia, lo es su conocida Plaza del Azoguejo a los mismos pies de los pilares graníticos «opus quadratum» del Acueducto. Esta imponente construcción edificada con 20.400 sillares de granito extraídos de la Sierra de Guadarrama, colocados a hueso sin argamasa alguna y que conforman 128 arcos, es uno de los mayores atractivos internacionales de la ciudad. Aunque su traza comienza en La Granja, y por lo tanto tiene un recorrido de quince kilómetros, lo que es la fábrica que hoy vemos descolgada sobre la ciudad tiene una longitud de 859 metros, y una altura máxima en esta plaza del Azoguejo de 28,50 metros.

Extasiados ante la contemplación de este espectacular monumento, podemos ya iniciar un rápido recorrido por la monumentalidad mas destacada de la ciudad de Segovia. Ascendiendo por la calle Real, lo primero que nos saldrá el encuentro será la conocida Casa de los Picos, cuya fachada se decora con puntiagudas pirámides de granito. Un poco más adelante veremos el edificio de la Alhóndiga, antiguo granero de época gótica, y muy cerca una de las plazas más acogedores de la ciudad, la de Medina de Campo, con la estatua del comunero segoviano Juan Bravo, la iglesia románica de san Martín, el Torreón de los Lozoya, el Museo de Arte Contemporanero de Esteban Vicente y la Cárcel Real. Siguiendo por la ya calle de Juan Bravo, a pocos metros encontraremos el Convento del Corpus Christi, que fuera antigua sinagoga del barrio judío, que actualmente ha sido rehabilitada y se puede visitar. Ya en la porticada Plaza Mayor, centro vital del casco histórico segoviano podemos admirar la fachada del Ayuntamiento y el teatro de Juan Bravo, y cerrando a la misma por su parte Sur, veremos la iglesia de San Miguel donde fuera coronada reina de Castilla Isabel la Católica. Por el lado de poniente - y sin salirnos del entorno de la plaza - veremos la colosal fabrica de la Catedral de Segovia, majestuoso edificio del gótico tardío (s.XVI), realizada bajo la dirección del arquitecto Juan Gil de Hontañón, para cuya obra se reaprovecharon algunos de los restos de la “catedral vieja” que fue incendiada en la Guerra de las Comunidades. Dentro del templo mucho es lo que hay que ver: su claustro gótico, el retablo mayor barroco de Sabatini, el trascoro neoclásico de Ventura Rodríguez, así como un buen número de capillas y su Museo Catedralicio donde se muestran obras de pintura hispano-flamenca, esculturas románicas y góticas, orfebrería sacra, tapices, incunables, etc.

Ya fuera de esta seo segoviana seguiremos visitando la ciudad, y para ello continuaremos nuestro paseo por la calle del Marques del Arco, donde veremos la fachada de su casa-palacio y muy cerca la acogedora plaza de la Merced, con la iglesia románica del mismo nombre. Entre esta iglesia y el Alcázar, otro de los edificios emblemáticos de la ciudad, recorreremos el barrio de las Canonjías, donde vivían muchos de los canónigos y donde pueden verse raros ejemplos de arquitectura civil románica.
Al aproximarnos al Alcázar segoviano a través de los jardines de la Reina Victoria Eugenia, veremos sobresalir sobre su fábrica la imponente torre de Juan II, de ochenta metros de altura que se adorna con doce torrecillas en sus almenas. Dentro de este palacio fortaleza, podemos contemplar sus patios de Armas y del Reloj, así como algunas bellas estancias entre las que destacan las conocidas como de los Reyes, del Trono, de la Chimenea y de los Ajimeces, a las que se une el Museo del Real Colegio de Artillería, donde pueden contemplarse una buena colección de armas e impedimenta militar.
Despidiéndonos del Alcázar y si queremos conocer más sobre la historia de Segovia, tendremos que acercarnos a la Casa del Sol donde se ubica su Museo Provincial, muy cerca de él veremos la bella y artística puerta de San Andrés, que nos dará acceso al barrio de la judería segoviana.
Otro atractivo recorrido urbano por la ciudad de Segovia, nos llevará a visitar el Barrio de los Caballeros, para lo cual nos desplazaremos hasta la Casa de las Cadenas, donde junto a ella también veremos otro buen número de casas-palacio, entre las que destacan las de el Conde de Cheste, la Floresta y la iglesia de san Juan de los Caballeros que da nombre al itinerario. Cerca del Palacio de la Diputación Provincial de Segovia, también veremos la iglesia románico-barroca de san Sebastián, y un tranquilo paseo por la calle de san Agustín nos permitirá aproximarnos a otro de los conjuntos monumentales de la ciudad segoviana. Aquí nos saldrán al encuentro las iglesias románicas de san Nicolás, san Quirce, san Esteban, la iglesia de la Trinidad, el Palacio Episcopal, la Torre de Hércules y la más atractiva de Arias Dávila.

Pero la monumentalidad segoviana no termina dentro de su recinto amurallado, pues extramuros de la ciudad podemos seguir viendo importantes obras de arte y monumentos: la iglesia de san Millán, san Clemente, san Justo, san Lorenzo ya dentro de su acogedora plaza de aspecto medieval, así como un buen número de monasterios, como el de san Antonio el Real que fuera residencia de verano de Enrique IV, el de El Parral, el de Santa Cruz hoy sede de la Universidad Sek que conserva su admirable portada del gótico isabelino, los conventos de san Vicente y de los Padres Carmelitas Descalzos, donde puede verse la tumba de san Juan de la Cruz, así como las singulares construcciones de la iglesia románica de la Vera Cruz, con su planta poligonal de doce lados, de claro origen templario; y no muy lejos de ella el querido y venerado Santuario segoviano de la Fuencisla, donde se recoge la imagen de la patrona de la ciudad.
Pero Segovia no se terminará de conocer hasta que no visitemos las pequeñas poblaciones que terminan de conformar su término, y que se localizan a escasa distancia de esta monumental ciudad. Al visitar Madrona alguien seguramente nos dirá que aquí existió un poblado visigodo con su correspondiente necrópolis, y que su iglesia parroquial de la Virgen de la Cerca es uno de los mejores ejemplos del románico segoviano, aunque sufrió un buen número de transformaciones a través de los tiempos.

La iglesia parroquial de Revenga es un buen edificio gótico, y en sus proximidades se localiza la fresneda de El Soto, con su sencilla ermita románica de Santa María, un tramo de la calzada romana y el nacimiento del acueducto en la Cacera del Navalcaz. También dentro de su espacio se localiza el pantano de Puente Alta que recoge las aguas del río Frío.
Fuentemilanos nos mostrará su iglesia parroquial barroca de Santiago Apóstol, y Hontoria la de san Vicente Mártir, a la que acompaña la ermita de San Antonio de Juarrillos. Perogordo dedica su iglesia a santa Isabel y Torredondo a san Bartolomé, a la vez que nos enseña un puente que se asegura que es romano sobre el río Milanillos. Desde Zamarramala, podremos admirar una de las panorámicas más bellas e impresionantes de la ciudad de Segovia con la sierra al fondo, a la vez que vistamos la ya mentada singular iglesia templaria de la Vera Cruz que fue parroquia de Zamarramala por varios siglos, hasta que se edificó la iglesia renacentista de la Magdalena.

 

FIESTAS

La Octava del Señor (A los 8 dias después del Corpus), Nuestra Señora (tercer fin de semana de agosto). San Miguel (29 de septiembre).

 

OTRAS FESTIVIDADES

Feria Agricola 'El Angel' Primer Fin de Semana de Marzo.

 

OPINION

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